Lope García de Salazar "El Cronista"
(1399—1476) IV Señor de Salazar de
Somorrostro y VIII Señor de Muñatones. Casó en 1425 con Juana Butrón de Mujica,
hija de Gómez González de Butrón y María Alonso de Mujica. Para su mujer mandó
construir el castillo de Muñatones sobre la antigua torre en Somorrostro,
tomando como modelo el inexpugnable de Butrón. Tuvieron seis hijos varones y
tres mujeres, algunos de los cuales darán de qué hablar en esta historia.
Agitado el país por las terribles luchas
de bandos, no tardó Lope en mezclarse en las luchas y rivalidades de la época,
tomando las armas, desde los diez y seis años en la pelea de Santullán contra
los Marroquines de Samano y sus partidarios, que habían desafiado a su padre,
Ochoa y a los de su linaje en 1416. A partir de esta fecha, apenas habrá lucha
en el país, en la que no tome parte activa.
Heredó el solar de su padre en 1439.
En el año del Señor de mil CDLI años,
sentiéndose mucho este Lope Garçía de Salazar porque Marroquines señoreavan a
la villa de Castro e a sus comarcas con la nueva conpañía que tenían con los de
Santullán, salió de su casa ençima de un cavallo con çinquenta omes, entró en
la dicha villa e tomó la torre que estava sobre la puerta de Santa María de los
Portales e forteficóla e vasteçióla mucho de todas cosas de guerra. Dexó a
Diego de Salazar, su fijo vastardo, en ella, que era omne guerrero, con buena
conpañía e fazíase d'ella mucha guerra, e entrando e saliendo en ella el mesmo
Lope Garçía por mar e por tierra. E tóvola dos años e más, en los quales ovo
muchas peleas e escaramuças e muertes e feridas con los dichos Marroquines e
Santullán e la Marca, que todos eran unos contra el dicho Lope Garçía, salvo
que toda la comunidad de la dicha villa e comarcas, que era de natura de aquel
linaje todos, (e) tenían la voluntad con él. Quatro vezes fue çercada la dicha
torraca e tantas la desçercó e vasteçió, a pesar de todos sus malquerientes, no
fallando enemigo que delante se le posiese ni saeta le tirase.
A todo esto, llegaron a tales extremos los
excesos de las luchas de banderías, que obligaron al rey Enrique IV a venir
personalmente a las provincias vascas. Veamos como nos cuenta el mismo García
de Salazar este episodio:
En el año del Señor de mil CDLVI años
entró el rey don Enrique Quarto en Guipúzcoa e en Vizcaya e derribó casas
fuertes e llanas e fecho muchas cosas de justiçia e desterró a todos los
mejores d'estas tierra[s] de Vizcaya e de la Encartaçión e de Guipúzcoa e
reformó las ermandades, segund se contiene en los títulos de sus fechos, entre
los quales dichos desterrados fue uno Lope Garçía de Salazar por quatro años a
la villa de Xemena. E llegado en la çiudad de Sevilla, adoleçió de terçianas; e
llegado a punto de muerte o porque los físicos le dixieron que, segund su hedad
e dolençia, no podía aver vida, si de Dios o de los aires de su tierra no la
oviese, e codiçiando vevir, fízose traer en andas con azémilas a sus fijos,
diziéndole que era duda poder llegar vivo a ella. E desde Guadalupe enbió su
fijo Lope de Salazar a Jaén al Rey a le fazer saber su venida e que no era por
otra cosa su venida sino deseando la vida, commo de toda criatura es codiçiada,
pediéndole por merçed no la oviese por enojo, pues temor de la muerte gelo
fazía fazer.
El apaciguamiento de las luchas de linajes
y banderías no significó la paz para Lope, que rondaba ya los cincuenta y siete
años de edad.
E llegado en la su casa de Sant Martín
antes de aver mandado del Rey, levantáronse sobre él el corregidor Gonzalo Ruiz
de Ulloa con toda la hermandad de Vizcaya e Mendoça, Prestamero de Vizcaya, que
era Corregidor de Guipúzcoa, con toda la hermandad de Guipúzcoa e Ferrando de
Varrionuevo, Corregidor de Trasmiera e de Santander e de Sant Viçente e Laredo
con todas las hermandades d'ella e posentáronse en Somorrostro en las comarcas,
llexos de la su casa; e él estóvose en ella sin temor d'ellos e ya mucho
mejorado de su dolençia que así como llegó en los aires de su tierra donde fue
naçido e criado como le dixieron los físicos nunca más le tomó la terçiana e
luego fue tornado en su ser.
E como los dichos corregidores e
hermandades vieron que no lo podían enpeçer en la dicha su casa, que estava con
çient omes, que no quiso más por que no se dañasen contra la justiçia, (e)
fuéronse a sus comarcas e enbiáronse querellar d'él al Rey, diziendo que era
venido en su deserviçio por quebrantar las dichas hermandades. E con esto,
estando en corte Lope, su fijo, enbióle mandar al Rey con él e con un escudero
suyo que le entregase la casa e se fuese a su merçed, segurándosela e
prometiéndole de lo guardar como a servidor suyo. E entregando la dicha casa,
fuese a su merçed con sus fijos e, cuidando todos que avía de padeçer por
aquello, antes fue bien reçevido e andovo tres años conpliendo su destierro por
donde le plogo, fuera del Condado de Vizcaya e de la Encartaçión, e fue
perdonado quando los otros desterrados.
E andando así desterrado, fue mucho
perseguido por pleitos e clímines e çeviles por ant'el Rey e por chançellería e
por ante los Obispos de Burgos e de Calaorra por los dichos Corregidor e
hermandad de Vizcaya e de la Encartaçión, toviéndole su casa e ocupándole sus
bienes, faziéndole fazer muchos gastos e él a ellos, demandándole muchas penas
para la hermandad. E así se les defendió, ca el Rey lo guardó su justiçia e eso
mesmo los obispos e juezes susodichos.
Estando ya en su tierra perdona(n)do e
conplido su destierro, aunque no le avían entregado su casa, llamáronlo a la
cadena con DCC parientes de los suyos por la fuerça de la muger que fuera de
Juan de Salzedo, que tomara Ferrando de Salazar, su fijo, deziendo que fuera en
favor de la fuerça, condenándolos a muerte si no se presentasen a la dicha
cadena, e fueron mucho fatigados por el
Corregidor e por Mendoça. E por esto enbió
al dicho Lope, su fijo, a se querellar del dicho corregidor Gonzalo Roiz de
Ulloa e mostrando los agravios qu'él e su linaje d'él reçibían en favor de sus
enemigos, por lo qual fue privado del dicho corregimiento e proveído d'él Lope
de Mendoça. E morió luego el dicho dotor de Ulloa e, aveniéndose en costas con
el dicho Mendoça, Prestamero, fueron dados por quitos el dicho Lope Garçía e
sus parientes e tornada (le) la su casa.
En 1451, Juan II le había concedido la
facultad de fundar mayorazgo en el heredero que quisiera (el mayorazgo era
precisamente lo contrario. La ley estipulaba la herencia para el mayor de los
varones). La muerte de sus dos hijos mayores creó conflictos con su mujer,
Juana Butrón de Mújica, sobre la sucesión del mayorazgo.
Juana consideraba que éste debería pasar a
Juan, el hijo menor, mientras Lope pensaba que deberían heredarlo sus nietos,
hijos del primogénito fallecido en Elorrio. Murió en 1469 Juana, y a partir de
allí su relación con Juan "el Moro", el hijo menor empeora hasta el punto en
que Lope, el ya anciano padre, se vio obligado a expulsarlo de su casa en razón
a que después de muerta Juana, Lope llevó a su casa de Somorrostro como "mancebas",
a Catalina de Guinea y Mencia de Avellaneda, mujeres codiciadas y poseídas por "el
Moro", sin ninguna consideración por su anciano padre.
En 1470 será derrotado y capturado por su
hijo Juan, quien lo mantendrá en cautiverio hasta su muerte. Durante ese tiempo
aprovechó para redactar "Las bienandanzas e fortunas". Con anterioridad había
escrito "Crónicas de la siete casas de Vizcaya y Castilla".
Aparte de guerrear, Lope García de Salazar
desplegó una gran actividad comercial, sobre todo en la explotación de los
ricos yacimientos de hierro que había en sus tierras y en su posterior
exportación por mar, a los mercados europeos.
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