Colombia, 24 de Abril de 2014
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Yelmo y ManoplaLos Caballeros de la Conquista

Manuel Sagipa Bogotá

masabogota@gmail.com

Conquistadores en el Altiplano

 

Ninguno que estuviese en buena situación económica y con favorable vida en Europa se vendría para abrir horizontes en tierras tan lejanas, sufriendo tantas penalidades, incomodidades y necesidades.

Los hombres que conforman las expediciones de conquista eran, con algunas excepciones, fracasados en su tierra. Unos muy pocos, hijodalgos, de gran mayoría, segundones, quienes ante la necesidad de buscar fortuna, salían para Indias. La inmensa mayoría, eran por lo general hombres muy ordinarios, burdos, mentirosos, violentos y en extremo codiciosos.

En el caso de la Sabana de Bogotá y el altiplano cundiboyacense, llegaron varias huestes de  conquistadores en los primeros años desde su descubrimiento en 1537. El primero fue el llegado en la expedición de exploración con el Adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada, fundador de la ciudad de Santafé de Bogotá y quien denominó al nuevo país, "Nuevo Reino de Granada". Encontró una civilización aunque relativamente atrasada, mucho más avanzada y estructurada que las que se conocían, aparte de las grandiosas, Azteca e Inca. Cerca de la fecha de fundación de la ciudad, hacia 1538, llegaron casi simultáneamente, también en expediciones de exploración, Sebastián de Belalcazar y Nicolás de Féderman, el primero venía del sur y el otro del oriente. Algunos años después llegaron procedentes de Santa Marta pero esta vez en expediciones políticas, Jerónimo Lebrón y Alonso Luis de Lugo. Todas con muy pocos años de diferencia. Los sobrevivientes a estas exhaustas "jornadas", se asentaron en las nuevas poblaciones de Santafé, Vélez o Tunja, hicieron fortuna en el altiplano y se prestaron para la fundación de nuevas ciudades en el Nuevo Reino de Granada.

Muy temprano durante su poblamiento por europeos empieza la extracción de oro. Durante los próximos tres siglos, el Nuevo Reino de Granada se convertiría hasta el siglo XIX, en el primer productor de éste metal con el cuarenta por ciento de la producción mundial.

Así el Nuevo Reino de Granada aportó a la madre patria, casi hasta la independencia,  millones de kilos, recibiendo muy poco a cambio. Sin embargo las exportaciones de plata procedentes de Perú y México serán tan inmensas, tan colosales, que eclipsarán la producción aurífera que salía del Nuevo Reino hacia España. Así el nuevo país se convertirá en el tercer gran botín de los españoles en América.

Estos son los sobrevivientes a las jornadas expedicionarias que llegaron al altiplano dentro de los cinco primeros años de su descubrimiento:

 

A

Abriva, Martín de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero.  Recibió como su parte del botín en esta, 510 pesos de oro fino, 57 pesos de oro bajo y cinco piedras esmeraldas. No sabía leer ni escribir.

En 1547 era vecino de Tocaima. Atestiguó en una causa contra Cristóbal de San Miguel, tesorero real del Nuevo Reino instaurada por el fiscal Antonio de Luján. Afirmó haber nacido en 1507 y conocer a San Miguel desde 1540 y a Luján desde 1544 y que le constaba que San Miguel era compañero de Féderman, y que en un viaje a España había traído mercancías para vender en las tiendas de Santa Fé.

Fue su mujer Catalina de Céspedes quien declaró en 1553 sobre un sórdido asunto para desprestigiar a Alonso de Téllez, escribano y compañero de Belalcázar.

En 1557, Abriva como vecino de Santa Fe hubo de aportar un soldado de a pie para combatir los indios rebelados en Ibagué y Mariquita.

Acevo Sotelo, Pedro del Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero. Jiménez le premió con las encomiendas de Sasa en Tunja y Cuencuba en Vélez.

Acompañó a Jiménez en su regreso a España y le siguió en viajes a ese continente durante dos años.

Afirmó en 1579 en una diligencia civil ser vecino de Santa Fe y tener 67 años de edad, haber regresado a esta en 1543 siendo uno de los participes de la jornada de Alonso Luís de Lugo y que era el procurador de causas de la Real Audiencia. Ejerció durante muchos años el cargo de escribano.

Fue uno de los que firmaron la carta de los "primeros pobladores y conquistadores" que reclamaron a Alonso Luís de Lugo el congelamiento de las encomiendas.

Sirvió como testigo en las probanzas de servicios que hicieron Agustín Castellanos, Francisco Hernández Hermoso, Pedro Rodríguez de los Ríos, Francisco Maldonado, Antonio Ruiz y Cristóbal de San Miguel.

En 1587 dirigió una suplica al Rey solicitándole auxilio económico por la mala situación en que se encontraba con su mujer Ana Núñez y dieciséis hijos y nietos que tenía.

Aguayo, Jerónimo de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Nacido en 1505 en Ecija, Andalucía, hijo de Juan de Grajeda y Gregoria de Aguayo.

En 1552 afirmó haber pasado a Indias como Capitán en la expedición que Felipe Gutiérrez organizó en Sevilla en 1535 para dirigirse a Veragua. Sirvió luego al Gobernador Montejo en la Villa de San Pedro en Yucatán. Se dirigió hacia el Perú cuando Cuzco se rebeló. Estando luego en Quito fue seleccionado para ir a apresar a Sebastián de Belalcázar en Popayán. Pasó luego a Santa Marta donde fue nombrado por el gobernador Jerónimo Lebrón como maese de campo en la Jornada al Nuevo Reino de Granada en la cual se perdieron 80 hombres y 120 caballos.

Su actuación fue distinguida ya que con Alonso Martín llevaron un bergantín con 24 caballos. Afirmó haber comprado otros dos por el camino pero de todos aquellos perdió la mayoría ya que dice solo lograr entrar al Nuevo Reino cinco o seis bestias.

Pasó a nado con el Santísimo Sacramento un brazo del río que nadie osó hacer por miedo a los caimanes e indios. Ya en el Nuevo Reino intervino en las desavenencias entre el gobernador Lebrón y Pérez de Quesada logrando la paz.

Se le ordenó poblar al noreste de Tunja en el Valle de Tequí además de recorrer las provincias de Gerira y Amocha hasta la Laguna de Maracaibo. Para este viaje había comprado a Cristóbal de Nidos 18 caballos por 2500 pesos, 40 gallinas a 15 pesos y puercas a 10 pesos.

En 1542 fundó la ciudad de Málaga (que no prosperó) por ordenes del Capitán General del Reino Gonzalo Suárez, donde repartió encomiendas. Afirmó negarse a recibir el oro que le llevaban los caciques ordenándoles lo entregaran a sus encomenderos.

Al llegar Alonso de Luís de Lugo a la Gobernación, Aguayo se regresó a Tunja donde fue su alcalde en 1544 y luego reemplazo a Martín Galeano como teniente de gobernador de Vélez además de recibir del Gobernador Lugo, la encomienda de Chianchón la cual se le rebeló al apremiar en exceso al Chianchón tres soldados enviados por Aguayo a sacarle la mayor cantidad de oro posible al cacique.

En 1543 propuso la construcción de una vía de Tunja a un puerto por hacerse en el Lago de Maracaibo sin lograr su acometido.

En 1545 recibió a Pedro de Orsua quien venía a nombre de Miguel Díez de Armendáriz y afirma que "ayudándole a pasar una balsa por un río frigidísimo cogí una enfermad de la cual estuve tullido 19 meses."

También afirmó ser el primero en descubrir minas de oro además de ser el primero en cultivar trigo en el Nuevo Reino por lo cual recibió una cedula de mercedes de la corona y fue quien hizo un estanque y fuente para proveer Tunja con agua.

Al negociar una capitulación con la corona fue estorbado por Alonso Luís de Lugo que consideraba que esos territorios correspondían a la gobernación de Santa Marta y quien le acusó haber tratado tan mal los nativos en Malaga, aperreándolos, lugar donde lo había enviado Gonzalo Suárez, estos se habían rebelado y huido dejando sus sementeras y obligando a los españoles a despoblar la tierra. Afirmó Lugo que Aguayo había dejando de hacer el obligatorio juicio de residencia en Vélez cuando él mismo lo había nombrado teniente. Tampoco lo había hecho en Tenerife y Tamalameque por nombramiento del licenciado Zorita.

En Portugal se asoció Luís de Melo para una expedición clandestina al Amazonas. Zarpó en 1554 pero tras un gran revés los sobrevivientes llegaron a la Margarita.

Aguilar, Alonso de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de machetero.Fue uno de los expedicionarios que acompañaron a Hernán Pérez de Jiménez en la búsqueda de la Casa del Sol. Al regreso, en diciembre de 1539 recibió un solar y se avecindó en Tunja. Tuvo la encomienda de Coaza. Participó en la guerra contra los nativos y en particular con Baltasar Maldonado contra el Duitama. Casó con Catalina Robles con quien tuvo varios hijos entre ellos una mujer llamada María del Aguilar. Aguilar murió a manos de los feroces muzos en una expedición a esa región.

Aguilar, Antón de Compañero de Sebastián de Belalcázar y una de las 70 personas que llegaron en esa jornada en abril de 1539 a Bosa en ese entonces al sur de Santa Fe.

En 1541 acompañó al gobernador Jerónimo de Lebrón a Santa Marta saliendo de Santa Fe y atestiguó sobre los sucesos que impidieron su posesión como gobernador de esas provincias al ser rechazado por los habitantes del Nuevo Reino. Afirmó Aguilar:

Ser de 28 años y nacido en Aguilar, España. Conocer de años atrás a Juan de Arévalo  en la Provincia de Nicaragua, quien llegó huyendo de la Villa de San Miguel de Guatemala por haber castigado en exceso a un hombre mediante el tormento de fuego en los pies.

Pasó al norte del Perú y Villa de Quito con el adelantado Pedro de Alvarado. Conoció de la orden de Belalcázar de enviar a Pedro Puelles urgentemente con el fin de socorrer y apertrechar a los de Popayán pero siguiendo los malos consejos de Juan de Arévalo, Puelles se quedó a fundar la ciudad de Pasto. Belalcázar los capturó en Pasto y regresó presos a Popayán donde mandó pregonar la traición de los dos.

También atestigua Aguilar sobre las crueldades de Arévalo con los indios que se podrá leer bajo la relación sobre Juan de Arévalo.

Aguilar, Diego de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de soldado de caballo. Además de ser el veedor real le correspondió en la repartición del botín de esa jornada 1466 pesos de oro fino, 114 de oro bajo y 10 esmeraldas. También recibió 200 pesos por ejercer el cargo de veedor, otros 200 pesos por unos caballos que perdió en la jornada y 46 pesos más por otros aportes que hizo.

Es mencionado por los cronistas como uno de los que hizo el asalto a espada desnuda con el licenciado Jiménez al señor de Tunja.

Regresó a España en los bergantines que construyeron Belalcázar, Féderman y Jiménez.

En 1539 declaró en Cartagena en el pleito que hizo el capitán Diego Hernández Gallego contra Jiménez de Quesada por su parte del botín tener 30 años, declaración que pudo firmar. En 1552 Juan Tafur le entabla pleito por 72 esmeraldas que le entregó para llevar a España. Para esta fecha Aguilar se encuentra bien establecido en Málaga, Andalucía con su mujer e hijos.

Aguirre, Domingo de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de veedor y soldado de caballo.

Nacido hacia 1517 en Vizcaya y llegado a Santa Marta alrededor de 1529. Acompañó en la expedición que hizo Pedro de Lerma por el Río Magdalena por lo que era conocedor de la región cuando ingresó en la expedición de Gonzalo Jiménez de Quesada.

Participó en el ataque y robo de las sementeras a unos indios en el Magdalena y ya en el Nuevo Reino en la primera entrada contra los panches. Fue escribano y como tal atestiguó la fundación de Tunja donde se avecindó recibiendo las encomiendas de Tobosía y Sátiva las cuales le fueron retiradas por el gobernador Alonso Luís de Lugo. Fue alcalde de Tunja en 1551 y regidor en 1548, 1556 y 1562.

Declaró en 1543 conocer el ataque que le hizo Baltasar Maldonado al Cacique de Sogamoso y aclaró desconocer si estos habían hecho la guerra a los cristianos. Afirmó que Maldonado los había atacado, cortando manos y narices a más de 100 indígenas y talándoles las sementeras para que murieran de hambre.

Se quejó en España y a su regreso recibió la encomienda de Tópaga en 1547 cuyos tributos le permitieron vivir holgadamente con su mujer Ana Maldonado.

Por no haber tendido descendencia su mujer heredó el derecho a la encomienda. Ana volvió a casar con Pedro Bravo de Molina con quien tuvo descendencia.

Aguirre fue acusado por el fiscal de haber sido cruel con los naturales y de haber usado la escribanía sin tener licencia para ello.

Aguirre, Martín de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero.

Un Martín de Aguirre, hijo de Martín de Aguirre y Dominga de Jurón, vecinos de Vergara, figura inscrito en Sevilla donde su une al Capitán Felipe Gutiérrez para viajar a Veragua. Es probable que haya cambiado de destinación y se haya embarcado con el Capitán Juan del Junco cuyo destino inicial era Cartagena pero que terminó en Santa Marta.

Albarracín, Juan de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de Capitán de Bergantín. Recibió cuatro partes del botín robado a los naturales repartido entre todos los expedicionarios llegados al altiplano.

Albarracín se unió a la expedición de don Pedro de Lugo con quien vino al Nuevo Mundo y llegó con él a Santa Marta. Inicialmente se desplaza al Cabo de la Vela con el fin de ensayar unos equipos traídos especialmente para la pesca de perlas. A su regreso a Santa Marta recibe la orden de Lugo de capitanear una de las naves que acompañaría la  expedición terrestre de Jiménez de Quesada. Su tarea sería la de remontar el río Magdalena en un bergantín para llevarle refuerzos y suministros. Albarracín se reunió con Jiménez en La Tora entregando a cambio de 213 pesos de buen oro, ovillos, alpargatas, siete hachas, tres libras de resino y tres libras de cebo.

Continuó con la expedición terrestre hasta alcanzar el altiplano donde participó en varias acciones. En abril de 1539 atestiguó sobre el tormento y muerte del Zipa Sagipa cuando los cristianos le traicionaron y trataron de obligar confesar los paraderos del tesoro de fallecido Zipa Tisquesusa. En esta declaración afirma tener 40 años de edad y nacido en el Puerto de Santa María en Andalucía.

Fue comisionado por los generales Jiménez, Belalcázar y Féderman viajar a Guataquí para encargarse de la construcción de los bergantines que los llevarían de regreso a España y con quienes se embarcó. Estando en Sevilla declaró en un pleito que el soldado Juan Castellanos le puso al licenciado Jiménez la cual no firmó por no saber escribir.

Alcalá, Juan de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón.

Alcalá, Juan de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de arcabucero. Había llegado a Santa Marta con Pedro Fernández de Lugo en 1536. Recibió la encomienda de Tibitó en el distrito de Santafé. Tomó como mujer una natural llamada Francisca con quien vivió y tuvo varios hijos.

Asistió a la fundación de Santa Fe y Vélez. Participó durante cuatro años en la pacificación de los panches en Tocaima. También se unió a la jornada contra los indios muzos dirigida por Pedro de Orsua en la cual recibió una herida mortal con una flecha envenenada.

A pesar de no saber leer o escribir, Alcalá se preocupó por la educación de su hijo mestizo. Diego alcanzó a ser solicitador del Real Fisco y ocupó un "oficio de pluma" como fue el deseo de su padre.

Alejo Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Se avecindó en la ciudad sin que hubiese más noticias sobre él.

Alonso, Juan  Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero.

Se radicó en Santa Fe y fue encomendero. Casó con Luisa Fuerte, hija de Juan Fuerte, compañero de Féderman con quien tuvo 4 hijos; Juan, Martín, Estefanía y Catalina. Heredó de su suegro la encomienda de Cueca la cual entregó a su hijo Alonso, primogénito y seguramente natural.

Testó en Santa Fe el 14 de septiembre de 1569.

Alonso de la Torre, Juan Uno de los ciento ochenta hombres que llegó al Nuevo Reino de Granada con el licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada.

Asistió a la fundación de Vélez donde se avecindó y fue su primer alcalde repitiendo en 1546, 53 y 57 además de ser regidor perpetuo en 1548.

Hizo la guerra contra los nativos vecinos a su ciudad y recibió las encomiendas de Site, Tisquisoque, Mayo y Tumininga.

Casó con Francisca Rodríguez de Benavides, hija de su compañero Juan Rodríguez de Benavides con la cual tuvo 13 hijos entre los cuales se encuentran; Martín Alonso Galindo, Juan Ramírez de Benavides, Blas Martín de Benavides, Lorenzo Martín de Benavides (cura), María de Benavides y Juan Alonso de la Torre.

Sirvió en muchas diligencias legales y aunque firmaba con dos cuadrados divididos en cuatro seguramente no sabía leer ni escribir.

Alvarado, Pedro Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero.

Álvarez de Acevedo, Francisco Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Estuvo avecindado en Tunja de donde se mudó para Tamalameque.

Andrada, Francisco de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. No se tuvo más noticias de él.

Angulo, Juan de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Nacido hacia 1510 en Burgos, era hijodalgo, nacido de Antonio López de Angulo y María López de Arana. Casó con Isabel Juan de Royo con quien tuvo diez hijos. Había viajado a Española desde la cual llegó a Santa Marta. Permaneció allí con el fin de evitar que se despoblara cuando la fiebre de viajar al Perú. Descubrió las perlas en el Cabo de la Vela con Alonso Martin. Estuvo con Luis de Manjarres en Pestagua y Guacagare descubriendo una ruta de canoas entre Santa Marta y el Río Magdalena y de allí a Cartagena. Una vez llegado al altiplano, estuvo en la fundación de Vélez con Martin Galeano, donde se radicó. Estuvo "pacificando" las provincias de Simijaca y Susa, y a la laguna de Tinjaca donde los indios tenían cercados unos soldados. Acompañó en diferentes oportunidades a los Capitanes Valenzuela y Pedro de Orsúa a "pacificar" las rebeliones de los guane.

Añez, Pero Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de arcabucero.

Nacido hacia 1505 en Portugal. Llegó a Santa Marta con el adelantado de Canarias Don Pedro Fernández de Lugo. Una vez en el Nuevo Reino se avecindó en Tunja donde recibió las encomiendas de Sotaquirá y Gameza.

Participó en el ataque al Duitama y presenció la fundación de Santa Fe y Tunja.Fue de los firmantes de la carta de "primeros descubridores y conquistadores" reclamando sus encomiendas al gobernador Alonso Luís de Lugo.

Había casado en Tenerife, Canarias con Constanza Rodríguez Hermoso de cuya unión nació su único hijo legitimo, Francisco Hernández Hermoso. Tuvo otro natural llamado Periañez.

Aranda, Alonso de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Nacido hacia 1503 estaba en Santa Marta en 1538.

Fue platero. Acompañó en el descubrimiento del brazo del San Jorge  a Pedro Brizeño con 80 hombres más en cuatro bergantines.

Se sabe que estaba en el Nuevo Reino de Granada en 1542 pues hay una declaración de Francisco Hernández Hermoso en la que afirma haberle vendido un negro llamado Diego en 220 pesos de buen oro. En calidad de platero afirmó ser de cuatro quilates unas muestras de oro recibidas de Pedro de Orsua y que correspondían a una mina en Antioquia "que es tan grande y toda de metal que tiene dos leguas que no acabará toda la cristiandad en cien años.........."

Se cree murió hacia 1547 en Santafé.

Ardila, Pedro de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Originario de Castilla. Avecindado en Vélez donde fue Capitán de Caballería, su regidor y tuvo la encomienda de Choague o Choaguete. Casó con Francisca Gutiérrez con quien tuvo nueve hijos. Francisca fue hija del conquistador Pedro Gutiérrez de Aponte y sus hijos Pedro, Baltasar, Juan, Eufemia, María de Miranda, Ana, Luisa, Melchora y Lucía. Tuvo una mina de oro en la región del Río de Oro situado cerca de Bucaramanga donde contraviniendo las ordenes de Santa fe, llevó sus encomendados a trabajar. Por esta razón en 1572 el juez Sánchez de Cepeda lo condenó a pagar una multa de setenta pesos de oro de veinte quilates.

Arévalo, Juan de Compañero de Sebastián de Belalcázar y una de las 70 personas que llegaron en esa jornada en abril de 1539 a Bosa en calidad de Capitán.

Atestiguó en la Probanza de Servicios de Pedro de Puelles en 1539 donde afirmó ser de más o menos 30 años de edad y vecino de las Villas de San Salvador y San Miguel en la gobernación de Guatemala.

De esa gobernación pasó al Perú con la armada de Pedro de Alvarado y llegó a Riobamba donde se fundó la ciudad de Quito. Acompañó a Puelles y estuvo en la fundación de Pasto o la Villaviciosa de la Concepción como fue bautizada en ese entonces.

En la diligencia del Gobernador Jerónimo Lebrón hecha en 1541 sobre los hechos que le impidieron posesionarse de su cargo en Santa Fe, Lebrón le acusa formalmente de ser el principal opositar e instigador del desacato a su autoridad. En este documento aprovecha Lebrón para señalar las crueldades de Arévalo con los naturales del altiplano y otras faltas contra la corona además de ser, según los testigos aportados por el gobernador, de carácter poco agradable.

Los testigos Juan de Montalvo, Antón de Aguilar, Blasco Romero y otro de apellido Valmaseda narraron lo siguiente:

Juan de Arévalo había recibido la encomienda de Cota y estando los naturales en "paz y sirviendo a los cristianos", Arévalo había aperreado y cortado las manos a sus encomendados. Los aperreados fueron entre 15 y 20. 60 manos, además de narices y tetas (a las indias) había cortado ese día. No satisfecho con lo hecho y para atemorizar a los naturales amarró las manos y las colgó de un palo a plena vista como escarmiento. Al Chía le puso una collera de Flandes tan pesada y recia que la victima moría en 30 o 40 días.  Sin autoridad para ello ordenó el cacicazgo de Chiasuanga (Suanga) quitandosela al Chía "el Mozo". El nuevo cacique le entrego oro y esmeraldas pero al no estar satisfecho de la cantidad, reemplazó a "el mozo" en el collar de Flandes con Suanga quien le entregó 4000 o 5000 pesos de oro antes de ser ahorcado. Arévalo le hizo enterrar. En Sutatausa hizo una verdadera masacre asesinando a unos 3000 indígenas quienes huyendo del mal trato de los cristianos se habían refugiado en la cima del peñol. Se les solicitar bajar del peñol en paz, pero la negativa de los naturales fue contundente. Entonces Arévalo ordenó soldados a caballo para que cubrieran cualquier posible salida y ordenó a las tropas, bien armadas contra ellos. Fue tan alta la mortandad que los nativos accedieron a bajar dando muestras de ello al permitir a Juan de Montavo pasar de un lado a otro del Peñol. Arévalo entonces ordenó a la tropa atacar de nuevo ante los cual los indígenas prefirieron lanzarse a la muerte desde las alturas para no sufrir el castigo de espadas y lanzas. Unos cincuenta indios fueron capturados y llevados a una casa al pie del peñol, donde fueron encerrados y prendido fuego, muriendo todos los ocupantes quemados.

Afirman los testigos sobre el carácter pendenciero, soberbio, desabrido y de mal gusto del personaje en cuestión. Se afirmó "lo ha visto ser hombre bullicioso y escandaloso y malquisto y esto lo sabe porque lo veía andarse en bullicios y escándalos, e que de trescientos vecinos que estaban en Bogotá, los doscientos cincuenta lo quieren mal y esto es así público y notorio.

Ejerció gran influencia sobre Hernán Pérez de Jiménez hermano del licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada mediante una india peruana de nombre Yunbo experta en las artes del sexo, lo que entonces llamaron "señora de juegos", bautizado por los cristianos como Beatriz. Esta había sido traída al Nuevo Reino por Pedro de Mesa y había pasado a ser propiedad de Arévalo quien se la prestaba a Pérez para que se acostara con ella y con el tiempo se la dejó a cambio de una esmeralda valiosísima que denominaban Espejo Grande y que valdría entre 400 o 500 castellanos. El favoritismo de Pérez por Beatriz fue tan manifiesto que sus compañeros afirmaban Pérez la prefería sobre los mismos cristianos. Por esta razón favorecía a Arévalo en lo que le pidiese.

Según los testigos, Arévalo con tanto crimen a cuestas huyó para evadir la justicia. Algunos dicen que Hernán Pérez le había enviado con 30 indios cargados de oro para ser llevados al Perú por el camino de Timaná y de allí a Castilla.

La verdad es que el 20 de julio de 1543 estando con Payo Romero en una población a orillas del río San Juan de Micay fueron emboscados y muertos un total de 30 hombres por los indígenas, entre ellos Arévalo, llevándose todas las mujeres españolas y quemando el pueblo.

Arias, Francisco Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Había estado en el Perú siendo motivo de discordia entre Hernando Pizarro y Diego de Almagro.

Disgustado con Lebrón estuvo en Tunja tramando contra su investidura de Gobernador del Nuevo Reino. Fue desterrado en 1550 a pesar de haber sido su Veedor en 1543. En 1550 se le recibió de nuevo y fue nombrado alcalde mayor de Vélez con un salario anual de 200 pesos oro.

Arias de Monroy, Cristóbal Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de ballestero.

Arias Maldonado, Garci Compañero de Sebastián de Belalcazar, avecindado en Tunja, con encomiendas en Sora y Tinjacá.

Aroca, Juan Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero.

Aroche, Juan de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de Caporal de Rodeleros.

Artero, Juan Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón.

Casó con Francisca de San Román con quien tuvo tres hijos, Domingo, Juan y Bárbola. Casó con Francisca de San Román con quien tuvo un hijo. Vivió 20 años en el Nuevo Reino hasta su muerte en Vélez en el año de 1555, donde tuvo "Gerira", encomienda en tierra Guane, recibida por dos vidas. A su muerte la encomienda pasó a manos de su hijo, aún niño, Domingo quien murió pocos años después en 1559.

B

Badajoz, Juan Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón.

Barranco, Pedro Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de arcabucero.

Barrera, Juan Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón.

Hijo de Andrés Martín y de María de Alonso de la Barrera, vecinos de Guerena en Badajoz, provincia de Extremadura. Casó con Elvira de Paz, hija del conquistador Hernando de Santana con quien tuvo un hijo, Hernando Barrera.

Avecindó en Tunja. Recibió las encomiendas de Saquencipá y Moniquirá.

En 1566 fue acusado de malos tratos con sus encomendados. Se le señalo de haber golpeado brutalmente a Piracha, sucesor del Cacique Moniquirá.

En 1572 se fundó en el poblado de sus encomendados de Saquencipá Villa de Nuestra Señora de Leiva. Opuesto a la fundación, una vez erigida se avecindó en ella.

Benavides, Francisco de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Casó, se desconoce el nombre de su mujer con quien tuvo una hija. Esta última casó con Hernán Suarez de Villalobos.

Bermudez, Antonio Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de soldado de caballo.

Bravo, Martín Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537.

Bravo de Riviera, Pedro Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de soldado de caballo.

C 

Cáceres, Juan de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de ballestero.

Calvache, Diego de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de ballestero.

Camacho, Bartolomé Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero.

Campo, Ambrosio del Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Tenía más de cuarenta años en 1564. Sabía escribir o al menos firmar. Se cree que termino viviendo en Tocaima.

Campo, Pedro de Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. En 1541 estaba avecindado en Tunja. En 1545 fue escribano público del Cabildo en la ciudad de Vélez.

Cardozo, Antonio Compañero de Gonzalo Jiménez de Quesada, llegado al altiplano el 22 de marzo de 1537. Como premio por sus servicios recibió la encomienda de Suba con 900 a 1000 indios.

Carrasco, Pedro Llegado el 29 de agosto de 1541 en la jornada de Jerónimo Lebrón. Se sabe que participó de las necesidades de la jornada con Lebrón.  Antes de llegar al valle del Alférez o La Grita, y agotados los alimentos, el grupo encontró unos bohíos con maíz, yuca y frijoles. Al tomarlos, fueron sorprendidos por los propietarios, unos indios quienes defendieron sus alimentos a punto de macanazos, siendo Carrasco uno de los afectados. Según el escribano de la jornada, Pedro Carrasco falleció a consecuencia de los golpes recibidos. Sin embargo Juan Flórez de Ocariz afirma que se avecindó en Tunja.

Casas, Domingo de las Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de Capellán.

Castellanos, Juan de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de ballestero.

Castillejo, Jerónimo Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de aventurero independiente.

Castro, Antonio de Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de rodelero.

Catalán, Uno de los 180 hombres que llegó en la jornada de Gonzalo Jiménez de Quesada al Valle de la Grita en marzo de 1537 en calidad de aventurero independiente.

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