SE FORMAN LAS ANTIGUAS RAMASEntre 1.700 y 1.730 vivía en la región de Santiago la primera familia Peñaranda, conformada por Don Baltasar Peñaranda, Doña Catalina Palencia y sus jóvenes hijos. Las fechas las tenemos por las partidas de bautismo de algunos de estos hijos es decir que en esos años vivió la "primera generación de Peñarandas Colombianos". Eran entonces los Peñaranda unos recién llegados, una sola familia encerrada en unas lejanas montañas al norte de Salazar, al parecer desconocidos pues su apellido ni lo sabían escribir: por lo menos en dos partidas de bautismo aparece escrito como "Peña Aranda".
Tenemos un documento en Salazar que nos da la fecha exacta en que vivió la primera familia Peñaranda: La partida de bautismo del "22 de Abril de mil setecientos y quince", nos indica que el primer Peñaranda nacido en esta región fue Julián, hijo "lexítimo de Don Balthasar de Peñaranda y Doña María Cathalina de Palencia". Con este dato podemos calcular la fecha de nacimiento de su padre, Don Baltasar, en España, entre 1.660 y 1.690. Otra fecha importante para la ubicación de la primera familia Peñaranda es el fallecimiento de Doña María Catalina Palencia, esposa de Don Baltasar Peñaranda, en septiembre de 1.730. "Dí sepultura al cuerpo al parecer difunto" dice el certificado de la parroquia. Tal vez Doña María no falleció muy anciana, o por lo menos su esposo no lo era porque aparece meses más tarde bautizando un nuevo hijo, Juan Andrés, que tuvo con María Guerra, y años después aparece nuestro primer padre Peñaranda bautizando a Antonia, otra hija, a quien tuvo con su nueva esposa Juana Pérez, y luego a Jertrudi, Francisca y María Josepha. Conocemos los nombres de tal vez ocho de los hijos de Baltasar, los tres primeros nacidos en España, y los últimos, no sabemos cuántos, en Colombia.
En la siguiente generación, la segunda de Peñarandas colombianos también el árbol se complica porque algunos Peñaranda tuvieron hijos con varias mujeres. Don Esteban, hijo de Don Baltasar, ("Esteban de Peñaranda y de Palencia") enterró a su esposa María Teresa Ramírez "el 25 de Agto. de mil setetos y setenta" - y dos años después lo encuentro nuevamente en el cementerio enterrando a una párvula hija suya en 1.772. Se conocen los nombres de por lo menos cuatro esposas (sucesivas o simultáneas) del fogoso Don Esteban: María Teresa Ramírez, Isabel Moreno, Gertrudis Niño y Josefa Rolón. Si muchas ramas crecieron en proporción geométrica a partir de un padre y una madre, ¡Cómo crecerían las de aquellos que enviudaban y seguían teniendo hijos en nuevos matrimonios!.
Tenemos ubicada la fecha de aparición de la familia Peñaranda y podemos aproximar el sitio a donde llegaron: Dicen las Sagradas Escrituras de la parroquia, que esta familia que bautizaba uno de sus hijos colombianos, "viene de la región de Santiago". Entonces: si la mata de los Peñaranda es Gramalote y si este niño fue traído de la región de Santiago a Salazar para el bautizo, estos tres pueblos forman un triángulo que nos indica que el paraíso terrenal de nuestros Adán y Eva Peñaranda fue una finca por los lados del Río Peralonso.
En la época de la Colonia, Don Pedro José, Don Bartolomé, Don Esteban y otros hermanos con sus hijos, junto con otras familias de la zona, avanzaron ampliando sus dominios hacia el norte, colonizando las tierras de Caldereros (antiguo nombre de Gramalote) y Lourdes. Muy seguramente la familia comienza en esa zona y en esa época.
La otra versión de la colonización de la región habla de que el poblamiento por parte de los Peñarandas en Salazar, Gramalote y la región de Ocaña hubiera sido simultáneo en todos estos lugares, concuerda con la leyenda de que los tres hermanos Peñarandas vinieron de España, todos tres, a colonizar el Occidente Nortesantandereano, y que tanto los costeños de agua dulce como los de Barranquilla y Santa Marta son descendientes de ellos.
También es lógico pensar que el Peñaranda español no llegó directamente de España a una montaña entre Gramalote y Salazar sino que aterrizó finalmente aquí después de estar algún tiempo merodeando en otros sitios, dejando peñaranditas en muchas partes, que fueron el origen de los diferentes asentamientos antiguos de esta familia en la región del Bajo Magdalena y la provincia de Ocaña. Terminó sus revoloteos por tantas lejanas latitudes para dejar de ambular, por allá en 1.700, y pararse exactamente aquí en donde encontró su paraíso, en la ribera del Peralonso, en unos valles de eterna primavera y vegetación tropical, a 7 grados más arriba del centro de la tierra y 72 al oeste de Londres.
Para entender la época en que vivieron otros antepasados posteriores a éstos, anotemos algunas fechas conocidas:

Puesto que el Español Don Baltasar es el padre de Pedro José, Bartolomé, Esteban, Julián y Antonia, éstos son la primera generación de Peñarandas criollos. Los nietos de Baltasar conforman la segunda generación de la dinastía; estaban reunidos en 5 o 6 familias, y eran los únicos Peñarandas de la región al final de la época de la Colonia. Los hijos de éstos: Don Roque, Don Pacho, Doña Matea, Don Vidal, Don Santos, Doña Wenceslaa, y muchos más, son la tercera generación de Peñarandas. La cuarta generación es la de Ana Francisca, Resfa, Betzabé, Jerónimo, Pablo, Juan, Anita, Marcos, Eulogia, Pedro, Eustaquio, Joaquín, Brunequilde, Venancia, Silverio, Rebeca, Pastor, Isaac, Primitivo, Raimundo y otros muchos. Ahora estamos viviendo las generaciones 6, 7 y 8 y nuestros hijos son las generaciones # 9 o 10 de Peñarandas Colombianos.
Habría que agregar una generación más hacia atrás si aceptamos, como es también probable, que el Peñaranda Español ya vivía en la zona de Abrego o de Ocaña y que el español no era Don Baltasar sino su padre. Es una posibilidad porque hay familias Peñaranda muy antiguas en la región del bajo Magdalena, pero no hay pruebas de que sean anteriores a los de la tierra gramalotera. Las familias Peñaranda de Barranquilla y Santa Marta provienen de los pueblos del Magdalena y los de estos pueblos aseguran que provienen de Norte de Santander. Si el primer progenitor Peñaranda vivió en Abrego, u Ocaña, o una población del Río Magdalena, no era español, entonces su padre sí sería el español nacido en las llanuras del Duero, al que buscamos para conectarnos con nuestro ancestro europeo. Entonces tendríamos que ubicar a este europeo en el siglo XVI, o sea que ése, el Peñaranda que vino a América no sería el supuesto Conde arruinado ni el descendiente del Gobernador del castillo de Salamanca, Don Gómez Sánchez de Peñaranda, ni un contemporáneo suyo, sino alguien anterior a ellos, y aceptar como única verdad la llegada de los Peñaranda en plena época de la Conquista Americana por Méjico y Costa Rica antes de arribar a la Nueva Granada.
No retrocedamos más la llegada a América de nuestro primer padre Peñaranda porque al ubicarlo antes del siglo XVII, tendríamos que deducir que este Castellano llegó con la expedición de alguno de los grandes Conquistadores Españoles o con Ambrosio Alfinger cuando enterró en Sardinata su tesoro, o con mucho atrevimiento podríamos suponer que era uno más de estos guerreros con indumentaria medieval, imponiendo su poder desde lo alto de sus cabalgaduras, protegidos con armadura, luciendo su brillante espada y su reluciente casco adornado con borlas, de aspecto terrorífico de la cintura para arriba, pero con pinta un poco afeminada de la cintura para abajo por sus medias blancas largas desde los pies hasta la barriga, pantaloncito corto de color rosado estilo bombacho cubierto por una pequeña faldita. Digamos que no era un conquistador de éstos, porque las otras familias interpretarían esta suposición como una falta a nuestra reconocida modestia, sino que fue un colono pacífico, sin casco ni lanza, de época posterior a la de aquellos conquistadores, que abandonó su patria para hacer su vida en este nuevo mundo.
La creencia del origen noble se especula porque en Europa hay nobles de apellido Peñaranda. Una familia de la nobeza muy conocida es la de los descendientes de Don Francisco Peñaranda Valdenebro Sotomayor propietarios de todas las tierras de Valencia de Alcántara en Extremedura, familia originaria de Soria como parece ser también la nuestra. Inclusive fuera de España hay nobles de este apellido, como la familia aristocrática Peñaranda de Franchimont, familia belga que se formó de los descendientes del Cadete Luis de Peñaranda enviado por Felipe II para que prestara sus servicios a su hermana, la gobernante de Flandes, Margarita de Parma. Los Peñarandas Venezolanos parecen ser de Gramalote, recientes, pues el primer Peñaranda que aparece viviendo en Venezuela es Don Evangelista nacido a final del siglo diecinueve; sinembargo, en una barriada pobre de Caracas encontraron una humilde familia Peñaranda que vendía un baúl con documentos antiguos, y el periodista que la encontró descubrió que estos catires tenían en sus ancestros nada menos que una rama de la familia real de Austria, es decir que eran primos de la princesa de la película Sisí Emperatriz. Este descubrimiento del periodista se lo trasmito a ustedes, queridos parientes, sin comprometer a la familia con el parentesco de la Princesa sino porque cada uno está en el derecho de decir las mentiras que le cuentan; lo que uno nunca debe hacer, es, inventarlas.
Finalmente, para cerrar este frívolo tema, se decía que nuestras familias cercanas, los Ordóñez y los Yánez, no se quedaban atrás en cuanto a honorables ancestros.
LAS ORDÓÑEZ, además de que eran muy bonitas, puesto que todos los Peñarandas les echaron el ojo, parecen provenir de un antepasado muy importante en la región. Se sabe que los Ordóñez, provenientes de Méjico, se asentaron inicialmente en Cuenca, Ecuador, y de allí vinieron a Girón, Santander. Don Ignacio Ordóñez de Lara dejó dos descendientes Ordóñez Valdez, uno en Girón Santander y el otro en Salazar, mientras que él regresó a España con el oro que obtuvo de sus actividades comerciales. El Ordóñez salazareño es el padre de Don Ignacio Ordóñez Valdez, padre de Juana, Eusebia, Concepción, Carmen, Nepomucena y Josefa, mientras que su hermano es el padre de otra rama numerosa formada por los descendientes de José, Clímaco, Ramona y otros Ordóñez casados todos con Peñarandas y con Yánez.
Nuestras otras parientas cercanas, LAS YÁÑEZ, rubias de ojos azules serían descendientes de un explorador, Español pero que venía del Brasil, según parece comprobar la Partida de Bautismo del "Primer Silverio Yánez" encontrada en un pueblo de Galicia, valioso documento que conserva uno de sus descendientes en Bogotá. Posiblemente ésta también sea una versión cercana a la verdad porque, al igual que el de los Peñaranda, el origen de los Yánez es muy antiguo en América. El padre del primer Silverio Yánez, (el de Gramalote, no el Gallego), el esposo de Doña Belén Peñaranda, era Don Javier, el abuelo era Don Vicente Yánez Soto, y su bisabuelo Don Lorenzo Yánez Caballero. Entonces, el Silverio de Galicia, explorador del occidente de nuestro departamento, sería abuelo de Don Vicente de Gramalote, contemporáneo de Baltasar Peñaranda, el Peñaranda más antiguo; este Silverio Yánez de Galicia debió llegar también a finales de los mil seiscientos. Con la partida de bautismo del Gallego en la mano debemos admitir que nuestros Yánez provienen de Galicia, pero no descartemos el supuesto origen portugués, que en el fondo viene a ser casi lo mismo, porque gallegos y portugueses del norte, son tan cercanos como lourdenses y sardinateros, con el mismo origen, la misma historia y hasta hablaban inicialmente un mismo idioma. En América hay Yánez desde 1.492 y podría ser que los de aquí sean descendientes del que llegó el 12 de octubre conduciendo una de las carabelas.
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