El Bogotazo
Serie de cinco videos. Viene de "Bogotazo", continua en video Bogotazo 3
Las Fuerzas del Orden
El Gral. Ricardo Bayona Posada había recién recibido en marzo, el comando de la Brigada de Institutos Militares (la guarnición de Bogotá, hoy Decimotercera Brigada). El periodo de desacuartelamiento de las tropas que habían cumplido su servicio militar se había efectuado, con lo que la defensa de Bogotá quedó en manos de reclutas, muchachos, muchos, sin experiencia que apenas habían ingresado y no había hecho aún practicas de tiro. La única unidad completa que tenía el ejército era el Batallón Guardia Presidencial. En todas las demás guarniciones había escasez de personal. Por lo tanto, en total eran 800 hombres (menos doscientos que pertenecían al Batallón Guardia Presidencial) con que contaba la capital para su defensa.
En la ciudad, los cuerpos de Policía estaban compuestos por quince divisiones de aproximadamente 300 hombres cada una además de la Guardia de Cundinamarca con otros 500 agentes. Esta seguía siendo aquella policía politizada desde el año 30. Los liberales desde el congreso habían impedido su cambio o traslado.
A pesar de las serias advertencias de los altos mandos en no desacuartelar las tropas, Laureano, quien actuaba como Canciller y organizador de la Conferencia Panamericana, en conjunto con el Coronel Virgilio Barco, Director de la Policía, habían organizado un cuerpo bien entrenado y bien equipado para salvaguardar y proteger los delegados y la Conferencia. Consideraban que era más que suficiente. Estos estrenaban uniformes y llevaban unos cascos de aluminio cuyo parecido a bacenillas, había hecho que los bogotanos burlonamente los bautizaran precisamente así, bacenillos.
La Conferencia Panamericana
En estas deplorables condiciones políticas y de orden público se llega a la Conferencia Panamericana. La novena que se celebraba. Era una organización de las naciones americanas y todas enviaron sus delegados. El año 48 es principios de la guerra fría. Los gringos y los rusos no hacían más que mostrarse los dientes. El hemisferio occidental era de los estadounidenses y ellos utilizaban todo su poder e influencia para imponer su doctrina capitalista. Ninguna otra alternativa existía, ellos no lo permitirían, ya tenían problemas de izquierda en Venezuela, Guatemala y Bolivia, tal vez Perú con el Aprismo. La Conferencia era un escenario adecuado para la condena y compromiso de las naciones americanas en la configuración de un Pacto Anticomunista hemisférico. Así que dándole la mayor importancia, la delegación americana incluía al General George Marshall, Secretario de Estado, héroe de la Segunda Guerra Mundial, Premio Nobel de Paz por el plan de su nombre y apóstol de la democracia. En sesiones iníciales, Marshall incluyó el tema del Pacto Anticomunista que a pesar de algunas leves señales de inconformismo se dio al final de la reunión. Colombia el día tres de abril rompió relaciones con la Unión Soviética.
Los gaitanistas se unieron a las protestas. Jorge Eliecer no asistió a la Conferencia Panamericana por oposición de Laureano, según Alape, pero según afirma Estrada Monsalve, la invitación se la había cursado el Dr. Eduardo Zuleta Ángel para que se integrase a la representación nacional. El caso es que Gaitán recibió mucha presión para entrar a colaborar en el sabotaje a la Conferencia. "Todas, dijo, las rechacé rotundamente".
La izquierda no iba a dejarse condenar sin una pelea. Aquí no hablamos de la izquierda nacional. Hablamos del plano superior, el comunismo internacional. La condena no proviene de la derecha colombiana sino de la derecha internacional en boca del General Marshall y esa su misión. Por lo tanto en su defensa, había desde enero, seguramente con el apoyo de Moscú, preparado toda suerte de disturbios y protestas para sabotear la Conferencia Panamericana. Estos incluían un Congreso estudiantil entre quienes figuraban Rafael del Pino y Fidel Castro. El 3 de marzo es atacado el Canciller, el liberal, Domingo Esguerra. El 11 los estudiantes asaltan el Ministerio de Educación. El 18 de marzo, los disturbios llegaron hasta el punto en que el automóvil del Embajador Viterio Lafonte del Ecuador, fue volcado y luego atacados los almacenes de la carrera séptima. En uno de los balcones de la vía el representante liberal Tiberio Gálvis, trató infructuosamente de arengar a los amotinados. Al no poder hacerlo bajó a la calle gritando insultos contra las fuerzas del orden. También estalla una bomba en el Ministerio de Gobierno. En los primeros días de abril y en plena Conferencia, es capturado un hombre colocando una bomba en el salón de Sesiones de la Conferencia.
El Asesinato
Gaitán sale de su oficina acompañado de Plinio Mendoza Neira, Pedro Eliseo Cruz, Alejandro Vallejo y Jorge Padilla con quienes iba almorzar. Plinio Mendoza Neira lo toma del brazo y se adelantan a los demás mientras conversan en privado. Allí en ese instante suenan los disparos, tres seguidos y uno después. Todos los testigos afirman que el asesino fue el mismo hombre que capturó la policía. Todos menos Jorge Padilla quien asegura que vio un hombre disparar a Gaitán por la espalda, mientras Mendoza Neira afirma que fue por el frente. Al capturado se le había visto parado a la salida del Edificio Nieto desde las once de la mañana. El ascensorista, Pablo E. López, afirma que vio al asesino conversando con otro individuo momentos antes del crimen en el primer piso del Edificio. También el periodista Jorge Antonio Jiménez Higuera afirmó haber visto al asesino con otro hombre en la puerta del edificio, al salir Gaitán, el uno le hace señas con la cabeza al otro, quien de inmediato actúa. ¿Será que fue más de un sicario?
El Bogotazo
Tras los disparos del asesino a la una y cinco de la tarde, momentos que coinciden con la transmisión de los radioperiódicos meridianos, éstos comenzaron a divulgar la noticia. Quizás el noticiero de mayor sintonía por aquel entonces era uno llamado "Ultimas Noticias", dirigido por Rómulo Guzmán y cuyas oficinas estaban a una cuadra del lugar de los hechos, carrera séptima entre calles 16 y 17. A instantes de ocurrido el crimen, ese noticiero informó con gran escándalo que el doctor Gaitán "había sido asesinado por un agente de la policía", y a poco impartió las primeras consignas de asalto a las ferreterías y la toma de radiodifusoras. La Policía en cuanto escuchó por radio del asesinato de Gaitán, inmediatamente se pasó a la revolución, dejando uniformes y puestos, muchos recluyéndose en las Divisiones de Policía a las cuales pertenecían con el fin de recibir órdenes. Los más exaltados simplemente engrosaron las turbas cuyo objetivo era la toma de Palacio y el asesinato de Ospina Pérez.
Gaitán moribundo es llevado a la Clínica Central donde llega agonizante. Un torrente de personas ingresan con el herido. El caos es total. Desde el mismo momento que el pueblo se agolpó frente a la Clínica Central, para confirmar por si misma el atentado, se empezaron a ver policías entre los más agresivos de la protesta. Pronto la Policía, encabezada por los elementos que habían entrado a la Clínica Central, colocó en sus gorras escarapelas rojas y se unió a la muchedumbre. La turba no solo se sintió libre de la coerción de la ley sino que se vio respaldada por los propios agentes de la autoridad, se supo dueña de la ciudad y se plegó a la incitación, que para ya, se estaba haciendo por la radio.
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