Los Romanov
El Zar
Nicolay Aleksándrovich nació en San Petersburgo en 1868. Hijo mayor del Zar Alejandro III y miembro de la casta real los Románov quienes venían gobernando Rusia desde 1613. Su linaje emparentaba con la mayoría de las Casas reales europeas de la época.
El Zarovich Nicolás recibió una esplendida educación cimentada en los rígidos cánones de la corte rusa que incluyó grandes viajes al exterior que le llevaron a conocer Inglaterra, Japón e India. En Japón, siendo el primer no creyente en visitar un templo, recibió un atentado con sable pero la oportuna intervención de su primo, el Príncipe Jorge de Grecia que alcanzó a parar un segundo golpe de espada con su bastón, le salvó la vida. Esta fue la razón para su profundo odio hacia Japón que tendría desastrosos resultados durante su gobierno.
Su visita a Inglaterra fue particularmente importante ya que le impresionó una visita que hizo a la Casa de los Comunes donde conoció un sistema democrático, sin embargo se negó a ceder el más mínimo de sus derechos como gobernante autócrata, influencia heredada de su padre.
Si bien fue un hombre en extremo educado, fue muy poco preparado para el manejo de gobierno, pues poco interés mostró en las ciencias de gobernar prefiriendo reunirse con sus amigos en los cafés de San Petersburgo.
Nicky fue un hombre bueno, suave, muy educado y amable. Estas cualidades no eran bien vistas por su padre, el Zar Alejandro III ya que del zarovich se esperaría grandes y muy complejas decisiones al gobernar la nación rusa.
Conoció a Alix de Hesse durante el matrimonio de su tío Seguei (hermano de su padre) con Elizabeth de Hesse, hermana mayor de Alix. En 1894 se comprometieron, accediendo Alix convertirse a la religión Ortodoxa.
Casado fue un excelente padre y marido. Había logrado un matrimonio por amor y no política. Sin embargo su gestión de gobierno no fue acertado. Su tradicional suavidad y caballerosidad fueron explotados por malos concejos de su familia. Su educación autocrática le impidió permitir mayores libertades a la nación.
La Zarina
La hermosa Princesa Alix (Alicia en alemán) Victoria Eleonora Luisa Beatriz de Hesse fue la cuarta hija del Gran Duque alemán, Ludwig de Hesse y Alicia de Inglaterra. Esta última era la hija menor de la Reina Victoria. Muy joven murió su madre por lo cual fue a vivir en la Corte Inglesa al lado de su abuela, convirtiéndose en su nieta favorita. A pesar de mantener grandes amistades y parientes en Alemania, heredó de la Reina Victoria su aversión por lo alemán, prefiriendo en todo lo Inglés.
A los 17 años hizo una prolongada visita a Rusia, en la residencia de su hermana Elisabeth, casada con el Gran Duque Serguei Alexandrovich, hermano del Zar, Alejandro III. Siendo una joven muy hermosa, fue el centro de banquetes, bailes, recepciones, tomando una parte muy activa en la vida cortesana. Se le consideró la pareja ideal para el Zarevich, Nicolay Aleksándrovich Románov, heredero al trono. Para sorpresa de todos, Alicia regresó a Inglaterra sin que el asunto se hubiese tocado.
Casada con el Zarovich un mes después de la muerte del Zar Alejandro III, acompañó a Nicky durante el cortejo fúnebre, hecho que fue considerado de mala suerte por sus futuros súbditos, "Nos llega caminando tras un féretro". Su matrimonio la obligó a tomar la religión Ortodoxa cambiando su nombre a Alexandra Feodorovna. La futura zarina era una mujer en extremo tímida y retraída cuando no estaba entre su circulo intimo de amistades. Esta timidez fue interpretada por los rusos como antipatía y desprecio de la soberana para con el pueblo y desconfiaron de ella siempre.
Grigori Raspútin
Nacido en el pueblo de Pokrovskoie en 1869, Grigori, el hijo de Efim Novi ("el recién llegado"), la mayoría del campesinado ruso en esa época no usaba apellido, se levantó como casi todos los pobres labradores de las estériles tierras siberianas. Igual a sus conciudadanos se mantenía mediante el robo y engaño pero destacándose por su ingenio. No tardó en ganarse la fama de un libertino desenfrenado. Así se le comenzó a conocer como Raspútin, una corrupción de la palabra rasputnik o hombre depravado y corrupto.
La vida en estas poblaciones se ganaba ofreciendo a los viajeros servicio de caballos, coches y guías, así que un día Raspútin condujo un sacerdote al monasterio de Verkhoturie. Durante el viaje, el sacerdote se sorprendió de los dones naturales de Grigori, un campesino de inmenso magnetismo y poder d fascinación. Le convenció de confesar sus pecados y le exhortó para consagrar tal vitalidad, tan mal empleada, en el servicio a Dios. Tan impresionado quedó Grigori, que renunció a su vida licenciosa, permaneciendo en el Monasterio un buen periodo. Así comenzó a visitar los santos sitios cercanos.
Al regresar a su villa natal era un hombre irreconocible. Se le veía ir de villa en villa anunciando la palabra de Dios y recitando largos pasajes de los libros sagrados, que conocía de memoria. Pronto se le reconocía como un profeta. Su gran magnetismo indujo a los ciudadanos, muy religiosos e ignorantes en aquella época, a considerarlo un "hacedor de milagros", por su capacidad de sanación mediante la oración y las manos.
Su reputación creció y pronto sus servicios fueron solicitados en lugares muy distantes a su natal villa. Precedido por su reputación, sus andanzas pronto le llevaron a San Petersburgo donde en 1905 fue recibido por el Obispo Teofanes quien vio en él señales de profunda humildad, piedad genuina y divina inspiración. Gracias al Obispo ingresó al circulo de los más devotos de las clases elitistas cuyo refinamiento los hizo supersticiosos y muy susceptibles al magnetismo de la piedad rustica de Grigori, un verdadero santo del pueblo. No tardó Raspútin en tener una gran autoridad sobre su nueva feligresía. Su presencia se hizo usual en los salones de de la alta aristocracia de San Petersburgo. Su palabra pronto llego a oídos de la Zarina Alexandra y de la mano de Anna Viruboba, una de sus damas de compañía, amiga y confidente, llegó a la Corte Rusa con una recomendación del Obispo Teomanes.
Grigori consideró que su vertiginosa fama estaba ya bien asentada y volvió a su vida licenciosa olvidando todas sus cautelas anteriores.
1905
La desastrosa compañía en la guerra contra Japón, tras la derrota, trajo un inconformismo grande en toda la población en toda la nación. El fondo era la autocracia del Zar para quien ceder sus derechos como único gobernante era un imposible, su educación no lo concebía.
Así nace un levantamiento espontaneo que los historiadores han llamado "la primera revolución rusa". El levantamiento fue aplastado violentamente pero abrió el camino para reformas mediante el Duma. Inicialmente había sido concebido como órgano consultivo. En un manifiesto de mes de octubre, el Zar aceptó introducir algunas libertades civiles, sin embargo fueron tantos los limitantes impuestos al Duma, que éste terminó siendo de poco beneficio.
La Primera Guerra Mundial
Las múltiples alianzas que las naciones europeas habían hecho con el fin de estabilizar las fuerzas de la región, generan una guerra de vastas consecuencias. Es asesinado en Sarajevo el Archiduque Francisco Ferdinando de Austria, heredero al trono del Imperio Austrohúngaro. El crimen cometido por un serbio llamado Gavrilo Princip, miembro de una asociación nacionalista llamada "Joven Bosnia" del grupo "Mano Negra", quienes apoyaban la unificación de Bosnia con Serbia, es tomado como una ofensa imperdonable por los austriacos quienes de inmediato declaran la guerra contra Serbia. El tradicional e incondicional aliado austriaco, Alemania se une a ellos obligando a Rusia, aliada de los Serbios tomar igual posición a favor de sus amigos. Con ella ingresan también Inglaterra y Francia desatándose la I Guerra Mundial.
A pesar de los esfuerzo de "Nicky" con su primo el Kaiser, de evitar la guerra, esta se desató. Una vez la guerra entró en la etapa de las trincheras, las bajas rusas fueron millonarias. El zar consideró su deber colocarse al frente de sus ejércitos y dejó el gobierno en manos de su esposa, la Zarina, quien influenciada por Raspútin. Le permite todos sus excesos. Los rumores corren y se les acusa de actos indecentes. Raspútin seguro de la consolidación de su poder sobre la Zarina se desafora. Los ofendidos rusos por fin ponen fin a tanta ignominia y le asesinan. El odio contra la Zarina crece. Su nacionalidad alemana (a pesar de siempre favorecer Inglaterra), no le es perdonada por sus súbditos, quienes la ven como una enemiga más en la guerra.
El inconformismo crece y Nicolás lejos en el frente poco puede hacer para impedirlo. La autoridad se derrumba y San Petersburgo caen en manos de inconformes y soldados amotinados. En febrero de 1917, con un invierno especialmente crudo, el pueblo se amotina y rompe vitrinas y puertas para acceder a los comestibles de las tiendas. El ejército responde con sus armas pero también muy desmotivado termina levantándose contra la Zarina. El Duma trata de crear un gobierno provisional pero son más fuertes los revolucionarios y en marzo el Zar Nicolás II es obligado en abdicar.
La familia real es detenida por órdenes del Gobierno Provisional y recluida en Palacio, pero en octubre al triunfar los bolcheviques sus condiciones son más austeras y estrictas.
El Ejército Blanco, un movimiento contrarrevolucionario toma la fuerza necesaria para llevar a una guerra civil. Los bolcheviques temerosos que de los Románov pudiesen ser liberados por los "blancos", los trasladan a Ekaterinburgo, ciudad favorable a los bolcheviques, donde son recluidos en la Casa Ipatiev.
El 17 de julio de 1918, los Románov son despertados por sus captores y con el médico y tres sirvientes llevados a un cuarto del primer piso donde fueron fusilados a las 2:33 AM.