Guerra en las Malvinas
Parte I
Ver también: Parte II El Teatro de Operaciones, Parte III La Bahía de San Carlos
Conflicto por las Islas Malvinas
En el atlántico sur se encuentran frente a las costas de la República Argentina tres archipiélagos, las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Fueron disputadas por Inglaterra, España y Francia, siendo reconocida la soberanía española en 1766 por Francia y mediante las Convenciones de San Lorenzo, por Inglaterra quien evacuó Puerto Egmont, fundado por ellos, en 1771. Desde entonces fueron ocupadas por España y agregadas al gobierno virreinal del Río de la Plata.
Las islas, que pertenecían a España, pasaron por derecho de sucesión a pertenecer a las Provincias Unidas del Río de la Plata, denominación inicial de la República Argentina. Esta, en reafirmación de sus derechos, tomó formal posesión de las mismas el 6 de noviembre de 1820, en que el Coronel de Marina David Jewett, comandante de la nave "HEROINA", izó el pabellón azul y blanco en las ruinas de Puerto Soledad (ex puerto San Luis). Para esta acción, la fragata tenía prerrogativas de "buque del Estado argentino".
En 1825 Inglaterra firmó con el gobierno de Buenos Aires un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación.
El 2 de enero de 1833 entró en la bahía de Puerto Soledad la corbeta británica "Clio", capitaneada por John Onslow quien había sido enviado desde Río de Janeiro, comunicó al jefe argentino que iba a reafirmar la soberanía Británica y retomar posesión de las islas en nombre del rey de Inglaterra.
Sin embargo, la absoluta superioridad de las fuerzas inglesas, José María Pinedo determinó que el día 6 de enero debiera abandonar el archipiélago, rumbo a Buenos Aires, mientras los ingleses se apropiaban de el. La población argentina fue dispersada y expulsada, apropiándose los británicos de todas las Islas y sus bienes.
Por su parte, el gobierno argentino no estaba en condiciones militares de afrontar por las armas a la mayor potencia marítima de la época. Informado por José María Pinedo, el gobierno de Buenos Aires, encabezado por Juan Ramón Balcarce, protestó de inmediato ante el encargado de negocios británico, Philip Gore. Simultáneamente casi, el 17 de junio de 1833, el representante argentino en Londres, Manuel Moreno, presentaba ante el Foreign Office una extensa protesta.
Los reclamos argentinos se sucedieron en diciembre de 1834, en abril de 1835, en febrero de 1842 y así sucesivamente hasta 1981, ya que la Argentina nunca dejó prescribir sus derechos soberanos.
En 1976 el gobierno legítimo de la Presidente María Estela Martínez de Perón fue depuesto por una Junta Militar de Gobierno encabezada por el General Rafael Videla quien inicia un periodo conocido como Proceso de Reorganización Nacional.
La junta llegó al poder en un contexto de violencia creciente, caracterizado por los enfrentamientos entre facciones armadas de izquierda y derecha del movimiento peronista, y la acción violenta de organizaciones guerrilleras como Montoneros, de tendencia peronista, y el ERP, de inclinación marxista. Estos graves enfrentamientos se incrementaron significativamente desde fines de la década del 70 y fueron la principal justificación utilizada por las FF.AA. para derrocar al gobierno de Martínez de Perón.
La incapacidad del gobierno en estabilizar la situación económica lleva a un cambio. Esta Junta fue sucedida por otra en 1980 encabezada por el General Roberto Viola, partidario de la línea blanda, alejó a los colaboradores inmediatos de Videla e inició una apertura parcial a la reincorporación de políticos de carrera y técnicos civiles a cargos públicos. Las circunstancias permitieron que la CGT se reorganizara. Los fracasos en materia económica y las perspectivas aperturistas del gobierno de Viola llevarían a una tercera Junta encabezada en 1981 por General Leopoldo Fortunato Galtieri.
Este último al complotar contra el General Viola, logró el apoyo del Almirante Jorge Anaya bajo la condición de retomar los archipielagos usurpados por los británicos. Consumado el golpe, se dio inicio a la Operación Rosario.
Entre marzo y abril de 1982 tuvieron lugar cinco manifestaciones contra el gobierno militar, tres de ellas organizadas por los familiares de los desaparecidos. Todas fueron reprimidas duramente. La popularidad del gobierno estaba en franco descenso, mientras la inflación crecía y el PBI se reducía en un 11,45%. Había más pobres cada día.
Galtieri dio lugar el 26 de marzo de un plan de desembarco en Islas Malvinas para canalizar en el conflicto bélico la animosidad popular. El 2 de abril de 1982 un contingente al mando del contraalmirante Carlos Busser desembarcó en la Isla Soledad, tomaron prisionero a Rex Masterman Hunt, gobernador británico de las islas. El desembarco y toma de la capital insular, Port Stanley, a la que se rebautizó Puerto Argentino, casi sin bajas militares, provocó una fuerte adhesión popular, con manifestaciones públicas de apoyo.
Los militares convencidos que su apoyo a los planes anticomunistas del Presidente Ronald Reagan de los Estados Unidos en Centroamerica les daría el respaldo o al menos mantendría neutro a esa potencia durante el conflicto pero pesó mucho más el hecho de que la Gran Bretaña es la madre patria estadounidense con quienes han mantenido siempre excelentes relaciones, además de sus muy necesitados apoyos ante la OTAN y Europa.
Lo que no se esperaban era la traición francesa. Siendo esta nación su mayor proveedor de aviones de combate con contratos millonarios. El Presidente Mitterand entregó a los ingleses todos los secretos de los equipos, incluidas las claves de los misiles exocet vendidos a la Argentina. Facilitó aeronaves Super Etendards y Mirage para que los aviadores britanicos conocieran sus secretos en la Isla de Ascensión.
Chile había recientemente tenido una casi conflagración belica con los argentinos por el Canal del Beagle. Realmente veían con preocupación lo que podría significar para ellos si la aventura militar argentina tenía exito en las Malvinas. En este contexto decidieron dar su apoyo real a los británicos durante todo el conflicto.
Argentina invocó la aplicación del TIAR Tratado Interamericano de Defensa Reciproca al percibir la intensión de la agresión británca. Sin embargo, Chile, Colombia, Estados Unidos y Trinidad votaron en contra. Trinidad obviamente como miembro del Commonwealth Británico no votaría contra su madre patria. En Colombia la población apoyó abiertamente a la República Argentina pero muy a su pesar el gobierno de ese país tuvo encuenta los problemas limitrofes con Venezuela y Nicaragua. Especialmente delicados en ese momento con este último por las islas de San Andrés y Providencia en el Mar Caribe. No querían dejar pasar la posiblidad que el ejemplo Argentino de tomar por la fuerza las islas Malvinas sucediera con los centroamericanos.
Continua ver Guerra de las Malvinas II
El Teatro de Operaciones