Defensa en la OEA
Una diplomacia
agresiva
Ver también: "Operación Fénix", "Vientos de Guerra" y "Vientos de Guerra II"
En los dos días que han pasado
después de la Operación Fénix contra Luis Edgar Devia de la cúpula de
las FARC dado de baja en Ecuador, la situación se ha tornado muy difícil para
Colombia. Las fronteras con Venezuela y Ecuador se encuentran militarizadas en
forma amenazante. El Presidente Hugo Chávez y el Presidente Rafael Correa
vociferan contra Colombia como si se hubiera bombardeado Quito y no un
campamento guerrillero en medio de la tupida selva, unos pocos metros más allá
de la frontera colombiana, a uno de los hombres más buscados del mundo delictivo,
dueño de un prontuario tenebroso y segundo en mando de un grupo terrorista
según la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Colombia.
Las actitudes de los gobiernos
venezolano y ecuatoriano pareciera que tuvieran un interés distinto al de
defender la soberanía, más bien todo parece indicar que están protegiendo los intereses
de la guerrilla colombiana con quienes han llegada a acuerdos secretos y más
grave aún, de alianzas estratégicas para desestabilizar el gobierno de Álvaro
Uribe. La política de este gobierno en lo concerniente a la "seguridad democrática"
ha venido arrojando resultados muy positivos contra la lucha guerrillera y el narcotráfico.
Para nadie en Colombia es un secreto que el narcotráfico es el combustible que
alimenta toda la violencia en este país y que las FARC son actores principales
de este delito que les proporciona inmensos caudales para la lucha subversiva.
La Gira del Presidente Correa
El Presidente ecuatoriano
emprende una gira por Perú, Brasil, Venezuela y Nicaragua además de
comunicaciones con los demás países latinoamericanos, con presión de Hugo
Chávez, buscando apoyo para una condena sin atenuantes contra Colombia. Se
enrarece la atmosfera contra el país. Todos están de acuerdo en la
inviolabilidad de las fronteras. La reunión del 4 de marzo será muy difícil.
Las informaciones contendidas en
los computadores de Raúl Reyes no dejan duda del compromiso entre Hugo Chávez y
Rafael Correa con las FARC. Quieren los mandatarios de los países vecinos
desconocer la voluntad del pueblo colombiano que ha elegido y reelegido al
Presidente Álvaro Uribe en forma democrática, mediante elecciones libres, dándole
un mandato para continuar con la política de "seguridad democrática" instaurada
por él y base de su programa electoral. Se puede estar en acuerdo o desacuerdo
con Uribe pero no se puede desconocer esta realidad.
La Guerra
Con las fronteras incendiadas y
ofensas verbales de los mandatarios venezolano y ecuatoriano a los que se suma
Daniel Ortega de Nicaragua, Colombia se prepara para una confrontación bélica.
Los Estados Unidos tercia a favor de su más estrecho aliado en Latinoamérica.
Para tranquilizarle, en un acuerdo secreto le afirma que ayudará en caso de una
agresión, con la destrucción de la aviación militar venezolana, el mayor
escollo para las Fuerzas Militares colombianas, pero no intervendrá con tropas
y además asistirá la razón colombiana en los organismos internacionales.
La estrategia colombiana
Uribe llama a su embajador en la
OEA, uno de sus hombres de mayor confianza, Camilo Ospina Bernal quien deberá
enfrentar la arremetida diplomática en una sesión extraordinaria de la sesión
permanente. Ospina, ex ministro de defensa y ex secretario jurídico de palacio
conoce muy bien los antecedentes, pero ahora con pruebas solidas y concretas
analiza la documentación. El Presidente le pide presentar la defensa como un
caso jurídico, Ospina abogado de trayectoria, ve que las pruebas son tangibles
y podrían implicar un juzgamiento en la Corte Penal Internacional, tribunal de
segunda instancia, contra Hugo Chávez por el delito de financiamiento de grupos
terroristas. Le comenta al Presidente Uribe y este acepta la propuesta para
entregarla a un grupo de abogados, quienes son los encargados de llevar
adelante el nuevo proyecto.
Ospina solicita al Presidente
permitirle salirse de la orbita de la Cancillería ya que con el material
incautado hay más que suficiente evidencia para acusar a los gobiernos de
Ecuador y Venezuela y por lo tanto la defensa no puede ser de la tradicional diplomacia
colombiana. Utilizará un diplomacia "ofensiva", acusatoria y justificatoria de la actuación colombiana. Documentos oficiales de la cancillería advirtiendo la presencia de campamentos y cabecillas de la guerrilla en territorio ecuatoriano son adjuntados además de los nuevos e incriminantes de Reyes.
Intermediación Brasilera
El 3 de marzo, el Presidente Lula del Brasil con su Canciller Amorim tercian en busca de bajar los ánimos. Le comentan al Presidente Uribe que el Ecuador está dispuesto en bajar el tono a su reclamación contra Colombia si no se hacen públicos los documentos de Raúl Reyes. El Presidente se niega ya que son pruebas irrefutables de las agresiones contra la seguridad nacional de Colombia.
En Venezuela
Las declaraciones del despliegue venezolano se producen
a pocas horas del inicio de la sesión del Consejo Permanente de la
Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, donde se
abordará la crisis desatada tras una incursión militar de Colombia en
territorio ecuatoriano.
En rueda de prensa en Caracas, el ministro de la Defensa
de Venezuela, Gustavo Rangel Briceño, recalcó que: "El objetivo de la
movilización no es contra el pueblo de Colombia, como hace creer el
gobierno neogranadino y su aparato de propaganda, sino contra las
ansias expansionistas del Imperio".
Rangel pidió a los colombianos recordar eventos
históricos como la independencia de Panamá o el asesinato "del líder
que iba a garantizar la felicidad de Colombia, Jorge Eliécer Gaitán",
según él promovidos por el gobierno de EE.UU.
Rangel recalcó que el ejército venezolano nunca asumirá
acciones ofensivas fuera de su territorio y que el "desencadenamiento
bélico" lo promueve el gobierno a través del Plan Colombia y la
doctrina de la guerra preventiva.
El Presidente de Ecuador
Este miércoles, el presidente de Ecuador,
Rafael Correa, instó a la OEA para que se pronuncie lo más rápido
posible sobre la operación militar colombiana y exigió que la
organización "condene al agresor", afirmó Correa.
En la OEA
La Canciller del Ecuador, María Isabel Salvador presenta su caso y exige una condena contra Colombia. Ospina interviene, narra el prontuario del criminal abatido y desenmascara las alianzas secretas de Correa y Chávez con las FARC. Al terminar enfatiza: "Que valor han mostrado los Presidentes de Ecuador y Venezuela para expulsar a nuestros embajadores, dignos representantes de una democracia legitima, ojala mostraran valor similar para expulsar los terroristas de su territorio". El Salón de las Américas estalla en aplausos. La posición colombiana ha sido puesta de relieve. No hay condena para Colombia.
Se establece una reunión de cancilleres para llevarse acabo el 17 de marzo donde la comisión que investigara los hechos, presentará su informe y definirá la situación colombo-ecuatoriana.
El Grupo de Rio
El 7 de marzo hay una reunión del Grupo de Río en República Dominicana. Es allí donde Uribe, Chávez, Correa y Ortega se podrán ver las caras frente a frente. El Presidente Uribe llega con todo su equipo. El resultado de la Sesión Extraordinaria en la OEA abre el camino para afirmar que la defensa colombiana ha sido correcta. El Presidente lleva buena parte de los archivos de los computadores de Raúl Reyes. Habla con el Presidente dominicano y le solicita que la reunión sea pública, abierta para que todo el continente la pueda ver.
Uribe no concurre para la foto oficial de los catorce mandatarios asistentes al evento. Hay demasiada hostilidad. El Presidente Chávez solicita una reunión privada con los mandatarios de Colombia y Ecuador en vísperas de la reunión. Uribe la descarta, "insultos en público para dar disculpas en privado no sirve."
Nuevamente afloran las posiciones de los antagonistas. El Presidente Correa explica su posición durante su exposición. Espera que la declaración de Santo Domingo firmada por los mandatarios al final de la reunión contemple una condena para Colombia. El Presidente Uribe se toma dos horas para leer los documentos que lleva de los computadores de Reyes. Afirma ante los mandatarios reunidos que se elevarán las denuncias respectivas ante las Corte Penal Internacional.
Al culminar la tarde y tras intervenciones de varios mandatarios, en especial, la del Presidente Chávez sorprendió. Fue quien bajo el tono y no atacó ni a Uribe ni a Colombia. Aparentemente Fidel Castro le había aconsejado no continuar escalando la situación. Seguramente vino a su memoria Manuel Antonio Noriega o la persecución inclemente de los estadounidenses a Sadam Hussein.
El Presidente Correa nuevamente pide la palabra. Solicita al Presidente Uribe la entrega de los documentos del computador de Raúl Reyes, ofrece entregarlos a la oposición y acepta dar por terminada la situación con Colombia. Muy a su pesar, da la mano al Presidente Uribe.
Hugo Chávez también hace las paces con Uribe y con el Presidente Leonel Fernández, el anfitrión se abrazan. Uribe se compromete no denunciar ante la CPI, pero entrega los documentos al Presidente Venezolano.
La Corte Penal Internacional
Es una jugada maestra. Los dos mandatarios, el ecuatoriano y el venezolano salen de la reunión con los documentos en la mano. Es pública su entrega. Ahora deben ellos entregarlas a las administraciones de justicia de sus respectivos países. Si no hay investigaciones formales o "justicia cumplida" en Ecuador y Venezuela, entonces la Corte Penal Internacional sí tiene jurisdicción. Es importante recordar que la CPI es una segunda instancia ante la falta de justicia en los países de origen y que los computadores de Reyes están ahora en manos de Interpol por lo que es muy importante para los dos mandatarios aclarar la situación para no terminar tras las rejas por ordenes de una corte internacional y no por las instigaciones o demandas de Uribe y Colombia.