La Política se Televisa
Los Debates Kennedy-Nixon
Video 32 min.
El 26 de septiembre de 1960, 70 millones de televidentes apreciaron el primer debate presidencial televisado en los Estados Unidos. Era el primero de los cuatro grandes debates en los cuales el Senador John F. Kennedy del Estado de Massachussets y el Vicepresidente de los Estados Unidos Richard Nixon se enfrentaban en la carrera por la Casa Blanca.
Por la importancia del evento además de los personajes participantes, en este video se incluye la totalidad del primero de los "Grandes Debates" como se les denominó en aquella época.
Kennedy del Partido Demócrata, buscaba acabar con la continuidad del Partido Republicano tras 2 gobiernos sucesivos del Presidente Dwight D. Eisenhower, condecoradísimo general de cinco estrellas, héroe de la Segunda Guerra Mundial, Comandante Supremo de la OTAN y considerado por los intelectuales de su país, uno de los mejores presidentes en la historia del coloso del norte.
El joven Senador Kennedy de apenas 43 años, héroe de la Segunda Guerra Mundial, representante del 47 al 53 y senador desde 1953, enfrentaba un aguerrido y experimentado Richard Nixon de 47 años, Vicepresidente desde hacía ocho, con el respaldo de su partido, el republicano y el apoyo manifiesto del Presidente Eisenhower.
El primer debate estuvo centrado en los asuntos domésticos estadounidenses. El segundo debate el 7 de octubre, tuvo un punto culminante al entrar los candidatos en desacuerdo sobre el envolvimiento de los Estados Unidos respecto a un par de islas sobre las costas de China. Tan álgido fue el debate que se continuó el 13 de octubre. El 21 de octubre durante el debate final, los candidatos se concentraron en las relaciones con la Cuba recién conquistada por los rebeldes de Fidel Castro.
Estos debates marcaron la gran entrada de la televisión en política. Permitieron la primera verdadera oportunidad para que los electores pudieran apreciar a sus candidatos compitiendo por cargos de elección popular.
Marcó obviamente la importancia del físico de los candidatos. Nixon se mostraba extremadamente pálido y seriamente delgado pues se recuperaba de una seria dolencia en una de sus rodillas que le había obligado pasar un par de semanas en el hospital. Kennedy a su vez llegaba confiado, bien descansado, resplandeciente y bronceado por el sol californiano donde había estado en campaña reciente. Años después escribiría el mismo Nixon sobre aquel bien parecido candidato Kennedy, "nunca lo vi tan bien como aquella vez".
Aunque los dos candidatos en materia política estaban muy parejos, quienes escucharon por la radio el primer debate consideraron a Nixon vencedor, sin embargo los setenta millones de televidentes quedaron embrujados por el carisma y la fluida palabra del Senador Kennedy considerándole por amplio margen vencedor. Sin demeritar la exitosa presentación del Senador Kennedy, los televidentes tienen ahora una nueva apreciación, la visual y lógicamente comienzan a concentrarse en lo que ven y no lo que oyen.
Es el comienzo de un cambio radical en la apreciación ciudadana de los candidatos a cargos de elección popular. El manejo de los nuevos medios se convertiría en una necesidad para cualquier político exitoso.
Los debates transmitidos sí lograron impactar en forma significativa a los electores estadounidenses de 1960. y desde entonces en todos los países del mundo en donde se presenten los debates políticos televisados. La huella en las elecciones de 1960 fue significativa aunque de forma muy sutil. El primer debate definitivamente aceleró el apoyo demócrata para el candidato Kennedy. Pero hoy en día no se considera el punto de quiebre de esas elecciones. Al parecer los debates no lograron convencer a los electores para cambiar su voto, sino más bien lograron afianzar las alianzas ya establecidas.
El día electoral estuvo cobijado por la estampa de los debates televisados. En esa época, la mitad de los votantes afirmaron haber sido influenciados (no convencidos) por las transmisiones. Solo el seis por ciento reportó su voto como resultado únicamente de los debates.
Lo que si lograron en definitiva estos primeros debates televisados fue que perduraron en el tiempo y sirvieron como precedente en todo el mundo. Tras Kennedy-Nixon Alemania, Suecia, Finlandia, Italia y Japón establecieron debates televisados para los candidatos a elección popular.
Quizá lo más importante es la concepción que nació a raíz de Kennedy-Nixón. Los ciudadanos se vieron obligados a considerar una nueva etapa en política para la era de la televisión. Hasta que punto la televisión cambia el estilo de debatir y hasta cambia toda la concepción de campaña política. ¿Cuales son las diferencias entre los debates televisados espontáneos y los preparados específicamente para ser transmitidos? ¿Se ha perdido esencia en los últimos? ¿Se logra manipular para inducir la teleaudiencia para favorecer alguno de los contendientes? ¿Verdaderamente logra permitir a los televidentes evaluar las capacidades de los candidatos? ¿Logra reconocer y evaluar opciones políticas? ¿Incrementar la participación ciudadana? ¿Verdaderamente se logra la confrontación intelectual?
Las anteriores inquietudes definitivamente con llevan la preocupación sobre el énfasis que logra la televisión en lo visual, cuando los atributos visuales no parecen ser los más indicados para la escogencia de un líder. Aun así hay factores que indican que los debates políticos televisados son el método más efectivo para democratizar la política.